Quiero escribir este artículo como mera explicación, para evitar malentendidos y malas caras. Se me ocurrió escribir en facebook, minutos antes de la elección de Rio de Janeiro como sede olimpica que "tenía una coraçonaidha". Impetuosamente sentí cierta hostilidad desde mis amigos de la capital, y más después de corroborarse mis impresiones en forma de paliza en la votación. Supongo que en ese momento, se interpretaron mis palabras con un tinte político, que los que me conocen, saben que está muy alejado de la realidad. Me paso la vida, escuchando chistes y sornas en torno al Barça (que para mi es mucho más importante que Cataluña) y jamás me mosqueo, y ahora que soy yo el que bromea, me tengo que sentir mal. Pues no me da la gana. Lo único que espero es que no haya nada más allá.
Me sitúo en el 17 de Junio pasado, en Laussana (Suiza). Tras las presentaciones técnicas de las ciudades candidatas ante el Comité Ejecutivo del COI, ya se pudo apreciar a grosso modo, que Madrid no jugaba la Liga de 2016. Río de Janeiro y Chicago literalmente barrieron, “de forma que resultó de una obviedad abrumadora la inferioridad de Madrid y Tokio”, tal y como informó uno de los miembros de la candidatura. Los números no salían. Primero porque Brasil, con Lula como máximo exponente, tenía una candidatura fuerte y jugaba con la baza de la rotación geográfica y la opción de jamás haber organizados unos Juegos en Sudamérica. Eso robaría el voto americano. El asiático por su parte apoyaría a Tokyo, sin duda y con el europeo no podría contarse ya que Moscú, Roma y Paris son ya candidatas oficiales para 2020, y si se dieran 2 Juegos seguidos en Europa, no tendrían la mínima opción. Aún así, se tiraron de cabeza, y se dedicaron más esfuerzos que nunca, supongo que evitando caer pronto y con estrépito.
Juan Antonio Samaranch, hizo saber a todos los miembros de la candidatura y en particular al edil madrileño que era totalmente inviable conseguir la victoria. En la asignación de Londres 2012, “Madrid se dio cuenta de que las buenas condiciones técnicas del dossier olímpico no eran suficientes. Asegurar la victoria exigía algo más: obligaba a considerar el factor humano, el famoso toque personal”. Fue entonces donde se había trabajado bien y el azar o la diosa fortuna no se posiciono de parte madrileña. No vale tener el 80% de las infraestructuras acabadas. Aún así, esa información de boca del ex presidente del COI, se obvió a modo de secreto de estado. Además se dejo de tener en cuenta que era imposible que se disputaran 3 Juegos Olimpicos de manera consecutiva en europa: Londres 2012, Socchi 2014 (Juegos de Invierno) y 2016.
Pero a pesar de todo Madrid había partido con una ventaja enorme sobre el resto de participantes y es que "repetía". Algo que debía ser primordial, y más cuando en 2012 las cosas sí se hicieron medianamente bien. Por ello, el alcalde solicitó todas las ayudas posibles: el Ayuntamiento de Madrid, el Gobierno de la nación y todo el conjunto de instituciones públicas y "pocas" privadas, se han sumado sin rechistar a la procesión. Y con ese apoyo y la experiencia ganada, Madrid montó un equipo de trabajo, basado en el pasado. Pero de nuevo se erró en el planteamiento. Madrid 2016 es la misma que falló en 2012, es una gigantesca organización de relaciones públicas, dirigida por gente no especialmente cualificada para esa tarea, un grupo de amateurs sin peso ni relieve alguno. Barcelona, en su momento, se llevo las Olimpiadas por el importante peso de instituciones y líderes de la empresa privada.
Y lo que me parece peor, que es el gasto que se ha echo para conseguir algo imposible. Se dice que los madrileños habrán gastado cerca de 600 millones de euros en la fallida aventura olímpica. Y ello para una ciudad que está endeudada para varias generaciones, hasta el punto de que a finales de año la deuda municipal superará ya la increíble cifra de 8.000 millones de euros, es decir, casi el 155% de sus ingresos corrientes (y muy por encima del 110% que la Ley de Haciendas Locales impone como techo de deuda en relación a tales ingresos). España es un país que en estos momentos "no mola", que vive una tremenda crisis económica, con la conflictividad social que cabe esperar de un país estancado durante años con millones de parados, la corrupción política y la pérdida de prestigio sufrida por España en la esfera internacional. Brasil "sí que mola", como decía Joaquín Estefania en el Pais, "Brasil es un pais que se ha cansado de ser emergente", que ha reducido el hambre extremo del 35% al 23%, sale de la recesión con los primeros (su PIB a augmentado este último trimestre), con los paises BRIC a cobrado un peso importante en la economía mundial y sobretodo con los Juegos Panamericanos demostró que es capaz de organizar un evento de este calibre. Pero aún así se atreven a decir "Madrid lo merecía", y no digo que no, pero ¿y los demás, no lo merecían?. Dejen de buscar pactos y demás conspiraciones. Cuando uno se presenta a un concurso, cree que lo suyo es lo mejor, evidentemente, pero hay que saber perder.
Era jueves 3 de Septiembre y el fallo del jurado respecto a las ciudades finalistas, dejaba bien claro que Madrid no tenía ninguna opción de albergar los Juegos Olímpicos de 2016. Frente al Very high quality que como calificación final recibía la candidatura de Río de Janeiro, o la High quality de Chicago y Tokyo, Madrid obtenía un Varied in quality, que aún sabiendo que no son definitivas para la votación de los miembros del CIO, daba muchas pistas acerca del camino marcado por el COI. Gallardón proclamó: "la candidatura de Madrid ha salido reforzada". Pues eso, ha seguir reforzándose.
Espero que la próxima sea la definitiva. No celebré la derrota, pero tampoco le di esos tintes de tristeza y menos de egocentrismo. Me encanta Madrid y más sus gentes, pero donde no hay, no quieran sacar.

