Han sido 11 meses de lucha. Desde el primer día hasta el último has puesto tu mejor cara ante el espejo y ante el mundo. Te has armado de valor y has salido adelante. Hoy solo pudo felicitarte y darte las gracias...... por ser tan fuerte.
... por afrontar la realidad y destruida, mostrarme el camino.
... por enseñarme a entender.
... por estar despierta cuando vuelvo de entrenar, sentarte conmigo y hablar, aún con el alma en vilo y el cuerpo molido.
... por escucharme.
... por enseñarme a pensar en los demás antes que en mi, sin obviarme.
... por llorar y reír conmigo.
... por enseñarme a valorar la vida.
... por comer sin tener ganas.
... por mostrarme que los sueños, si se lucha por ellos, se consiguen.
... por dejar tu sello en aquellos que te han tratado.
... por aportar alegría a la sala de quimioterapia.
... por levantarte cada día con más ganas de vencer a la enfermedad.
... por no ocultarte, por mostrarte como eres y como estás.
... por decirme que estabas mal, por tu sinceridad.
... por esbozar una sonrisa cuando estabas rota por dentro.
... por dibujar otra sonrisa cuando estabas rota por dentro y por fuera.
... por tu cariño, tu calor y amparo.
... por enseñarme a atajar los problemas desde la raíz, por no desesperar, por armarte de valor, por aguantar tanto dolor.
... por convencerme que saldremos de esta.
... por esa preocupación por la excelencia y el orden que tanto me desespera.
... por el plato de salmón cuando estoy triste.
Pero sobretodo...
... por no decirme nunca que me quieres pero demostrármelo cada segundo de tu vida.
