dimarts, 15 de setembre del 2009

África: el tremendo peso de la losa

Supongo que con la cabeza un poco más allí que aquí y lastimado por la imposibilidad de cumplir un sueño, me siento a leer e intentar entender los problemas del viejo continente. La mayoría cuando oímos el nombre de África, vinculamos directamente términos como pobreza, enfermedad, corrupción, hambre, cuarto mundo... Seguramente muchos también, como en mi caso, lo veamos como un lugar idílico, donde las cosas mundanas cobran sentido, un lugar de esperanza, que sobrevive más que vive, pero que en el fondo, habla con sinceridad, a partir de mostrar sus carencias sin tapujos.
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La verdad es que apenas me he adentrado en este mundo hace poco, pero he leído lo suficiente para entender que uno de los principales problemas del continente negro es la deuda externa. Nos situamos a principios de los años 70, con un mercado en auge y saturado de dólares, y con la Guerra Fría como enclave histórico. Muchos gobiernos y grupos financieros otorgaron grandes cantidades de dinero a gobiernos del Sur (corruptos todos ellos), a modo de ayuda con la única condición de "ya me lo devolverán ustedes en un futuro". Los lideres aprovecharon el dinero para llenarse los bolsillos, sin que el pueblo notara lo más mínimo la inyección otorgada por el Norte, el dinero se acabó y había que devolverlo.

Entonces apareció el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para mover el mercado y revelarse contra los más pobres subiendo los tipos de interés y fijando una divisa para el retorno de dinero: el dólar. Estos tipos de interés que han subido sin control, taponan la posibilidad de subsanar la deuda, generado impagos y retardos que sólo hacen que aumentar el valor de la deuda. El mercado de los precios por su parte puso otra zancadilla a las economías del Sur, subiendo los precios de los productos manufacturados que necesitaban para subsistir y bajando los precios de materias primas que el Norte compraba.

Si a todo esto le sumamos la proliferación de conflictos bélicos para el control de los recursos, el legado del colonialismo, el proteccionismo agrario, planes raros de Ajuste Estructural y algún que otro motivo más, fijamos una deuda que en valor relativo a la deuda total de los países del mundo no es tan grande, pero en relación al PNB se convierte en estratosférica, algo así como la mitad de la riqueza económica del África sub-sahariana está hipotecada con la deuda externa.
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En África, la mitad de la población vive con menos de un dólar al día, 400 millones de personas viven muy por debajo de lo que sería un vida digna y aún así, sus gobiernos, destinan de media, 15$ por persona a pagar la deuda externa por tan sólo 5$ en servicios de salud y educación.
Desde mediados de la década de los ochenta los gobiernos africanos han pagado unos 1.600 millones de euros más al Fondo Monetario de los que han recibido en nuevos préstamos. Con ello se ha desviado hacia las arcas del FMI una gran cantidad de dinero que se necesita desesperadamente para fomentar el desarrollo económico y social de estos países.
Es difícil, o al menos a mi me lo parece, despreocuparse de temas tan delicados como estos, y seguramente, en un futuro no podremos escapar de la losa que esto supone.
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La verdad es que tampoco sé como se puede solucionar un tema tan candente y a la vez plagado de intereses particulares, de afanes de lucha y poder, rematado por la facilidad que supone obviar temas como estos, cuando no nos tocan lo más mínimo. Creo que las instituciones de Bretton Woods y los gobiernos del norte deben dar un giro drástico a su política sobretodo en el concierto económico pero siempre mirando a través de los ojos de las personas.
"La aplastante carga de la deuda externa y el declive económico han convertido al continente africano en un Tercer Mundo dentro del Tercer Mundo". Basta dar un ejemplo: cada hombre, mujer o niño de Zambia y de Tanzania, debe a los acreedores de su país más del doble de sus ingresos anuales.

másinformación: http://www.quiendebeaquien.org/IMG/pdf_b53_Deuda_Externa_Africa_Cast-2.pdf


2 comentaris:

  1. quanta raó... el problema segueix sent la corrupció, però sé d'algunes persones que portaran canvis...

    mentre, alguns podem fer petits gestos...deixar-ho tot per Àfrica, o anar-hi a col·laborar, educar, conviure, i sens dubte aprendre també...

    http://www.bcn.cat/cursamerce/es/merce-solidaria.html

    petonets

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  2. parece desenfocado el principal problema, que no es otro que la corrupción. Si ese dinero hubiera llegado al pueblo nadie se hubiese quejado no? el problema lo tienen ellos dentro. Hay que empezar desde dentro hacia fuera el lavado de cara.

    Oscar

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