divendres, 25 de setembre del 2009

Bruxelles... el desenlace

Por la mañana hay que levantarse pronto para ir a visitar Gante y Brujas. Pues eso, a las 3 del mediodía nos despertamos. Nos da solo para uno de los dos sitios así que no metemos en un tren y para Brujas, la Venezzia del Norte. Nos costó 2 horas cerciorarnos de tal calificativo pero al final descubrimos que sí, que había algún canal. Puça decide comprar un reloj de bolsillo y nos deja “bocavadados” con su inglés de Michigan y posteriormente casi es atropellado por un ciclista. Pepe está hasta los cojones de nuestras bromas sobre el You y demás elementos varios del viaje, Marius y yo no paramos de recordar al Niño Balón y al resquemor de aquel pobre chico y Xinfín plasma en fotografías todo aquello que encuentra a su paso. El viaje de vuelta fue de lo más divertido. Mario y yo nos cogemos la mano ante el asombro de nuestros compañeros de butacas (dignos de analizar pero que no entraré ahora). Por la ventanilla vemos campos verdes y en todos ellos vacas. Decido que en la próxima vida quiero ser vaca. ¿Porqué? Pues porque te mueves a tu antojo, no necesitas estar en sociedad, la crisis no te toca directamente, no hay problemas de trabajo, comes y descomes lo que se te antoja, con levantar el rabo ya te montan, todos los días te tocan las tetas y los cuernos no te los ponen, vienen de serie.

Llegamos a Bruxelles y hacía el restaurante a tomar el plato típico. Esto me sorprendió, se trataba de un restaurante en el que te servían los mejillones al vapor tradicional pero posteriormente condimentados con lo que tú quisieras. Había unos 30 tipos de mejillones diferentes, que se servían en una olla enorme y se acompañaban de patatas fritas. Me encantó el sitio y la comida.

Como colofón, el fin de fiesta fue en el Delirium Tremens, más conocido como la cervecería con mayor número de cervezas diferentes del mundo. La friolera de 2003 tipos de zumo de cebada. Probamos unas 13, todas muy diferentes y entorno a una mesa solucionamos el mundo, más bien nuestro mundo. Desde cosas de pasado hasta los más recientes resquemores. Sirvió para aclararnos y hacernos más fuertes, una experiencia diferente pero llena de amistad. El viaje se acaba. Salimos de casa despidiéndonos de la aspiradora rota, la tapadera de la cazuela fracturada, el pesto de hacía tres días exigiendo un lavado y un desorden extremo en cada uno de los rincones del apartamento. Tren hacia el aeropuerto, cacheo exhaustivo en el control policial y para casa.
Fin del viaje, fin de las vacaciones.

1 comentari:

  1. Jajajaja Xirri me ha encantado me he reido como un niño pequeño cuando le haces cosquillas! buenisimo!

    ResponElimina