dijous, 22 d’abril del 2010

Més que un club...

En mis 25 años de vida, pongamos que a 20 me alcanza la memoria. De 20 años, digamos que en 10 me respalda una opinión propia y de estos 10 en no más de 5 me apoyo sobre una madurez, pensemos que aceptable. Todos estos años en el mundo del ocio y el tiempo libre, predominan un deporte y entre ellos dos colores. Al principio sentimiento, posteriormente ese sentimiento va arropado de un análisis previo y otro a posteriori, y en una última época, ese sentir se ha tornado una ilusión, a la vez que una vía de escape, una escusa para ver a un buen amigo o para conocer otra ciudad. Por eso este año también decidí acompañar a mi equipo en uno de esos partidos que todo el apoyo es necesario.

Un volcán de nombre impronunciable trastorno los planes del viaje así que cambiamos la hora y media de vuelo por las 14 en carretera, que si las multiplicamos por 2, se convierten en 28 horas de las 36 que he estado fuera de casa. Visto así se podría tachar al sujeto en cuestión de loco o cualquier adjetivo que se le asemeje, pero os aseguro, que los 4000 que estuvimos en Milán, lo vemos muy diferente. Para nosotros, de las 8760 horas que tiene un año, significa utilizar el 0,0032%, una cifra insignificante.
Es por eso, que las 12 horas que no estas viajando las dedicas a lucir tu camiseta, a charlar con autóctonos, a cantar, a apostolar sobre aquello que quieres y defiendes. Y de entre todas las cosas, lo que más orgullo me supone, es hacer llegar el mensaje que nos diferencia de los demás, es esa frase que tan bien define a esta institución; més que un club. Intentar explicar eso a un taxista italiano, tiffosi da morire del Inter, supone un ejercicio de una complejidad absoluta. Entonces es cuando evocas a los ecos de un legado de la historia que ha definido el devenir del club. Es cuando citas las secciones que el club tiene, la Masía con el cuidado a la gente de la casa, el sentimiento catalán (que no catalanista por obligación)... Pero sobretodo, el mensaje habla de personas, de su formación, su integridad y su ejemplo. Creo que consigo hacer comprender la idea al taxista.

Pero, ¿qué pensaría ese taxista cuando tras acabar el partido, ve como los futbolistas del Barça abandonan el césped haciendo caso omiso a los 4000 seguidores que aún rotos por fuera y jodidos por dentro aguardaban un simple saludo? ¿Costaba tanto un tímido aplauso desde la lejanía? Estos son los gestos que enseñan a los demás lo que es el Barça. Tras marcharse a los vestuarios, y mientras pedían el apoyo de la afición para respaldar el equipo en la vuelta del próximo miércoles, se olvidaron de una parte de esta, que continuó respaldando a nuestro equipo en forma de cánticos durante cerca de una hora que nos tuvieron retenidos en las gradas de San Siro. Era justo hacerlo. Este equipo nos ha enseñado que los sueños si se lucha, se consiguen, que el sacrificio y la humildad son los ingredientes básicos de un proyecto deportivo y que si solo existe una dirección, la meta se puede alcanzar. Hemos sabido ganar durante 18 meses, así que demostremos también que sabemos perder.
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El miércoles, volveremos a estar allí (Dios lo quiera), para continuar aportando nuestro granito de arena en este capítulo del libro que Guardiola y su gente están escribiendo. Solo se ha escrito una parte y la conclusión final es la que vale. Prometo olvidar este detalle, dejarme la voz por conseguir la empresa y devolver a este equipo lo que me dio el pasado año. Pero si no fueran bien las cosas, queridos jugadores:
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no volváis ha dejarnos en el olvido.
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¡GUANYAREM!



2 comentaris:

  1. A nivel futbolístico, podriamos objetar ciertas decisiones desafortunadas, pero siempre bajo el mazo de la subjetividad. Estamos de acuerdo en que no fue un buen partido, pero el equipo lo intentó aunque fuera de manera desordenada. Algunos jugadores rindieron al 150% y otros al 20% pero como llevaban la misma camiseta, todos estuvieron respaldados los 90 minutos. El árbitro no estuvo bien, más bien mal, pero no me gusta escudarme en eso. Me molesta que no se mida por el mismo rasero a ambos equipos, y aun menos que el equipo que quiere jugar acabe con más tarjetas que el rival. Aún así el Barça no estuvo bien. Mourinho utilizó la unica arma para meterle mano a este Barça, y que no es otra que dejarle jugar. Darle el balón abajo, achicar líneas y robar en linea de medios y salir en velocidad. Un 10 a su planteamiento, que si le sumas el mal estado de un césped descuidado por expreso deseo del luso y más seco que la mojama, deriva en el resultado final.
    Sigue dependiendo de nosotros. Sin prisas y con 11 jugadores, es decir con un 9, podemos alcanzar la final.

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  2. No només ens ho ha donat l'any passat... no t'oblidis d'aquest gran any. Tot i la derrota, principalment per un joc impropi del barça però també per un arbitratge poc afortunat, el joc del barça és digne d'admiració arreu on anem, una idea d'equip i alhora de petits gegants fent pinya....des de la punta a la porteria :)

    I en quant al viatge, gran experiència i crec q ben acompanyat!! M'alegro molt que poguessiu disfrutar-ho i animar l'equip, tot i que, degut a les circumstàncies, tant podíeu haver estat a Milà com a Cuenca... o els McDonald's tenen diferent gust?! :)
    tx

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